Mi nombre es Ilse Kopper. Soy la fundadora y diseñadora de Bangili.
Bangili inició en el 2012, en la casa de mi mamá, cuando comencé a crear pulseras con abalorios como un hobby. En ese momento tenía otros trabajos y nunca imaginé que esa pequeña pasión por crear con mis manos se convertiría en el proyecto de vida que es hoy.
Todo lo que sé sobre joyería y sobre construir una marca lo he aprendido de forma empírica: experimentando, investigando, equivocándome, aprendiendo, reaprendiendo y adaptándome.
En junio 2015 lancé la tienda online (la que estás viendo en este momento, aunque en el 2015 era una versión muy diferente a la de hoy).
Desde el inicio, Bangili nació con una visión completamente digital: crear una experiencia de compra donde una persona pudiera encontrar joyería personalizada por internet, pero sintiendo la misma confianza, cercanía y acompañamiento que encontraría en una tienda física.
Cuando no existe una tienda física, el servicio se convierte en la tienda.
Por eso, desde el primer día, mi prioridad siempre ha sido que detrás de cada compra exista una persona real: alguien que escucha, acompaña y cuida cada detalle de la experiencia. La tecnología siempre ha sido una herramienta para facilitar el proceso, pero nunca para reemplazar la conexión humana.
En el 2021 perdí un ser querido de una manera inesperada. En ese momento mi primer instinto fue buscar algo que la representara, que me permitiera llevarla conmigo, tangibilizarla de alguna manera… pero no lo encontré. Así que decidí crearlo.
De esa necesidad, mi necesidad, nació una nueva etapa de Bangili.
Si yo tenía ese sentimiento de querer conservar una historia, un recuerdo y una conexión de una forma tan personal, sabía que muchas otras personas podían estar buscando algo similar. Quería crear piezas que no fueran solamente bonitas, sino que representaran momentos, personas y vínculos que merecían ser recordados.
Después de meses de investigación, pruebas y aprendizaje, en el 2022 lancé la primera colección de Joyería Personalizable con grabado láser.
Mis propios diseños con opciones de personalización pensadas en cada detalle, creados para convertir historias personales en joyas con un significado inmenso.
Desde entonces, he seguido creando nuevas colecciones e incorporando más opciones de personalización, diseñando nuevos productos pensando en cada detalle: en los momentos que queremos celebrar, las personas que queremos llevar siempre con nosotros y las historias que queremos convertir en algo tangible.
Cada símbolo, cada diseño y cada opción de personalización nace con la intención de representar diferentes etapas de vida, conexiones y recuerdos importantes.
Mi camino profesional antes de Bangili fue muy diferente. Estudié Medicina durante dos años, me gradué en Terapia Física y posteriormente hice una Maestría en Educación y Desarrollo Cognitivo.
Aunque mi formación no fue en joyería, cada experiencia me ha aportado algo que hoy forma parte de mi manera de crear, aprender y conectar con las personas.
Hoy, más de una década después de empezar este camino, sigo siendo yo quien diseña cada colección, desarrolla nuevas ideas y cuida cada detalle detrás de Bangili. Me encargo de la experiencia de cada persona que confía en mí: desde responder preguntas y acompañar procesos de personalización, hasta preparar cada pedido con el mismo cuidado con el que empezó todo.
Para mí una joya nunca ha sido solamente una joya.
Es una historia que alguien decidió llevar consigo.